domingo, 27 de enero de 2013

Mañana

¿Dónde estás? ¿Por qué no te sientas a mi lado y acompasas tu respiración con la mía? Tenemos que descansar de tanto esfuerzo. Pero mañana será más tranquilo. Hagamos planes para pasar el día juntos y en silencio. Pasearemos, escucharemos esa música que tanto te gusta y abriremos libros nuevos. Podemos ir a elegirlos mientras rebuscamos entre títulos desconocidos.
Pero no te veo. No me hace falta abrir los ojos, pero tampoco te huelo, ni te escucho. Sé qué piensas. Deja tu mente en blanco y piensa en lo que vamos a compartir. En el calor tibio de la piel cuando sólo se toca, sin presiones ni caricias. Piensa en la luz tenue del anochecer entrando por las ventanas. Piensa en mis susurros,  pero también en mis llantos.
Y cuando acabes, vuelve hasta mi. Siéntate a mi lado para que pueda acompasar mi respiración a la tuya. Quiero descansar a tu lado y hacer planes para mañana.

lunes, 21 de enero de 2013

Aquí mando yo

Pasan los días sin más reflexiones profundas sobre qué hago por gusto y qué hago por inercia.

Me centro en las actividades de cada día. La máxima es el control. Yo mando, yo digo qué va a pasar, yo decido cuándo va a pasar. Si no puedo resolver un entuerto, pero puedo planificar cuando solventarlo, consigo cierta paz. Controlo la velocidad de mi corazón y consigo que no se acelere.

Sé que ese control es más un deseo que una realidad, pero una solución, al fin.

martes, 1 de enero de 2013

Buenas intenciones


2013 está aquí y mi mundo aún no ha cambiado, pero mi lista de buenos propósitos sí está renovada. Esta vez empieza por una intención nueva y egoísta: descubrir lo que me gusta de verdad.

Luego ya decidiré si lo hago o no. Pero quiero aprender a distinguir lo que vivo con placer de lo que hago porque es mi obligación pero no me satisface. Puede ser que no lo pueda cambiar de inmediato, pero creo que reconocerlo es lo primero. Y aún más importante: quiero desempolvar mis sueños y mis anhelos. Quiero tener planes (ya tengo, pero más, o más míos). Quiero aprender a vivir disfrutando (tranquilos, no me he vuelto una loca irresponsable) porque el tiempo se pasa y nos perdemos la vida sin usarla bien. Me considero una privilegiada por el tiempo y el espacio en los que vivo y no sé aprovecharlos. 

Mi reflexión tienes dos planos, el trascendente y complejo de medio y largo plazo y el simple e inmediato de las cosas pequeñas. En realidad esto no empieza hoy, ya empezó, porque es un proceso. Pero creo que ahora le voy a dedicar un tiempo formal a este doble objetivo: saber lo que quiero, y después, caminar en la dirección correcta para obtenerlo.

No sé si conocer mis propios deseos me hará más feliz o más insatisfecha, pero me acercará a conseguirlos. Gracias 2013, por lo que me vas a dar.