martes, 1 de enero de 2013

Buenas intenciones


2013 está aquí y mi mundo aún no ha cambiado, pero mi lista de buenos propósitos sí está renovada. Esta vez empieza por una intención nueva y egoísta: descubrir lo que me gusta de verdad.

Luego ya decidiré si lo hago o no. Pero quiero aprender a distinguir lo que vivo con placer de lo que hago porque es mi obligación pero no me satisface. Puede ser que no lo pueda cambiar de inmediato, pero creo que reconocerlo es lo primero. Y aún más importante: quiero desempolvar mis sueños y mis anhelos. Quiero tener planes (ya tengo, pero más, o más míos). Quiero aprender a vivir disfrutando (tranquilos, no me he vuelto una loca irresponsable) porque el tiempo se pasa y nos perdemos la vida sin usarla bien. Me considero una privilegiada por el tiempo y el espacio en los que vivo y no sé aprovecharlos. 

Mi reflexión tienes dos planos, el trascendente y complejo de medio y largo plazo y el simple e inmediato de las cosas pequeñas. En realidad esto no empieza hoy, ya empezó, porque es un proceso. Pero creo que ahora le voy a dedicar un tiempo formal a este doble objetivo: saber lo que quiero, y después, caminar en la dirección correcta para obtenerlo.

No sé si conocer mis propios deseos me hará más feliz o más insatisfecha, pero me acercará a conseguirlos. Gracias 2013, por lo que me vas a dar.

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