domingo, 4 de marzo de 2012

Fantasma

Lo vi deambular por el supermercado. No me fijé especialmente en una figura alta y viva que se movía rápidamente entre pasillo y pasillo. Al principio creí que llenaba un cesto. Luego me dí cuenta que buscaba algo. Cuando pasé por su lado ví que era de color. De color negro, quiero decir. Literalmente. África paseaba por el supermecado que hay frente a mi casa. Casi lo consigue.

Después de varias vueltas. Se agachó a recoger dos garrafas de agua y se alejó hacia la puerta.

Lo volví a encontrar en la caja. Justo delante de mi. Dejó varios objetos en el mostrador y se alejó a buscar unas bolsas. Le expliqué a la dependienta que aquellos paquetes no eran míos, sino de "aquel chico..." Explicación inútil, ya que éramos los dos únicos clientes en ese momento.

Cuando finalmente se alejó, ví que tenía una silueta redonda y cansada. Vestía un mono de trabajo azul (tal vez de un taller) bajo un forro polar oscuro y desgastado. Arrastraba ligeramente los pasos, miraba al suelo y ascendía pesadamente la rampa. Desaparecía sin haber llegado siquiera a aparecer. El fantasma silencioso se alejó y quedamos solas en el supermercado la chica americana y yo.

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