domingo, 12 de abril de 2009

Mentiras y watsu

Desde el otro extremo me llamó. Me llamó insistentemente, varias veces y con voz fuerte pero sin gritar. Finalmente fuí a ver qué pasaba, con el convencimiento de que no había razón alguna para ir hasta allí. La encontré sentada en el suelo, acariciando suavemente el lomo del gato. Casi acurricados el uno con el otro. En una actitud tranquila, pausada, sin la más mínima urgencia que había en su voz un minuto antes.
" ¿Qué pasa?" "Lycos me pregunta quién es esa. Y yo también quiero saberlo" "Mi Amor, tú ya sabes quién es y el gato no te lo ha preguntado" "Sí, me lo ha preguntado" "No, mi Amor, no te lo ha preguntado". "¡Que sí!" Me fuí.
No sé si olvidarlo, sencillamente. Sé que me mintió con toda conciencia y cuánto más indagué en el orígen de su mentira, más se reafirmó en ella. ¿por qué mienten los seres humanos?


Hoy, he probado el watsu. Altamente recomendable. Es como si alguien te meciera cariñosamente durante una hora. Alguien cuida de tu cuerpo dulcemente y el agua lo acaricia. Es una sensación agradable.


Se me terminó el café. Hoy me apetecía con leche y mucha espuma.

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